Ángela

Cold War - Zimna wojna

País: Polonia
Año: 2018
Dirección: Pawel Pawlikowski
Guion: Pawel Pawlikowski, Janusz Glowacki
Fotografía: Lukasz Zal (B&W)
Reparto: Joanna Kulig, Tomasz Kot, Agata Kulesza, Borys Szyc, Cédric Kahn, Jeanne Balibar, Adam Woronowicz, Adam Ferency, Adam Szyszkowski

ColdWarEn 1945 Polonia había quedado completamente bajo control soviético, eran los duros años del estalinismo. Los comunistas coparon los puestos clave en todas las áreas del gobierno. En un primer momento quedaba un cierto margen para la creación artística pero poco a poco se irá limitando hasta el punto de no poder hacer nada fuera del control del gobierno que impone su autoridad a través del terror. En este ambiente asfixiante un músico y compositor brillante (Kot) y una joven cantante y bailarina (Kulig) con una gracia extraordinaria se encontrarán y comenzarán una relación amorosa tortuosa y dramática que se alargará durante veinte años.
No veremos escenas terroríficas, aunque sabemos que existen y que el miedo se ha adueñado del país. El tema político quedará como telón de fondo aunque afecte a su relación. Pero lo que el director nos cuenta es una historia de amor imposible (ni contigo ni sin ti, se podría decir), entre dos personas muy distintas. Dos enamorados intentando llevar su relación adelante, al mismo tiempo que la imposibilitan. La angustia, el dolor, la desesperanza se adueñan de ellos y de nosotros que seguimos sus vivencias comprendiendo que la salida es muy difícil, si la tiene. El final es el mejor posible para esta obra de arte.

Ángela

The Guilty (El culpable)

País: Dinamarca
Año: 2018
Dirección: Gustav Möller
Guion: Emil Nygaard Albertsen, Gustav Möller
Música: Carl Coleman, Caspar Hesselager
Fotografía: Jasper Spanning
Reparto: Jakob Cedergren, Jessica Dinnage, Omar Shargawi, Johan Olsen, Maria Gersby, Jakob Ulrik Lohmann, Laura Bro, Katinka Evers-Jahnsen, Jeanette Lindbæk, Simon Bennebjerg, Morten Suurballe, Guuled Abdi Youssef, Caroline Løppke, Peter Christoffersen, Nicolai Wendelboe, Morten Thunbo, Anders Brink Madsen

The GuiltyMe gusta entretenerme imaginando historias y hace unas semanas tenía una en la cabeza. Una mujer sentada en el metro y frente a ella una pareja de unos 50 años él y ella alguno menos. Él la tiene cogida por los hombros con el brazo izquierdo y el derecho lo lleva metido dentro del bolsillo del abrigo. No hablan. Los dos miran al frente. Se detecta una tensión o al menos esta mujer que los observa tan de cerca siente que algo va mal. Se cruzan las miradas entre las dos mujeres y la mujer que va sola ve el miedo reflejado en la cara de la mujer de enfrente. Decide actuar, coge el teléfono y marca el 112. “¿Hola, cómo vas?” “Perdone señora, está llamando al 112”. “Sí sí, claro”, yo ya estoy en el metro “. “Señora, perdone que la insista, pero este es el teléfono de Emergencias”. “Lo sé, sé que voy a tener que esperarte, pero no importa, ya estoy llegando a la estación de Antón Martín”. “¿Le ocurre algo?”  “No, a mí no… ya te he dicho que no me importa esperar”. “Señora… “. “Sí, ya sabes que me gusta ir en el primer vagón, para salir la primera, jaja, aunque siempre se pone alguien justo delante de mí”, “no se retire, voy a pedir que envíen a alguien. “ Vale, vale”. El hombre, impertérrito hasta el momento,  la mira como molesto por tener  tan cerca a una persona tan parlanchina y mira de reojo a la mujer que sigue con su mirada fija en ella, como pidiendo auxilio.

 “Ya estoy con usted, ¿cómo va vestida?“ “Por cierto, me he puesto el abrigo azul que me compré el otro día, me queda muy bien con las botas negras y el pañuelo azul con estrellitas blancas que me regalaste”. “Tranquila que van para allá”.  “Ya estoy llegando a Sol, la próxima es Gran Vía, nos vemos allí”. “Escúcheme, ellos la localizarán, usted no tiene que hacer nada”.

Ángela

Caras y lugares - Visages, villages

País: Francia

Año: 2017

Dirección: Agnès Varda, JR
Guion: Agnès Varda, JR
Música: Matthieu Chedid
Fotografía: Roberto De Angelis, Claire Duguet, Julia Fabry, Nicolas Guicheteau, Romain Le Bonniec, Raphaël Minnesota, Valentin Vignet
Reparto: Agnès Varda, JR

carasylugaresCaras y pueblos, visages, villages eso es exactamente lo que vemos en este documental. En una furgoneta con una cámara que saca fotos enormes, sus protagonistas, Agnès Vagda y JR (Jean René), van a recorrer el mundo rural francés y nos irán mostrando los paisajes y también la vida diaria en esos pueblos pequeños en los que anteriormente había estado Vagda.

En cada pueblo animan a los vecinos a hacerse una foto que luego pegarán en las fachadas de las casas y por un momento los vecinos cobrarán protagonismo. Un protagonismo efímero, claro, puesto que las fotos en papel se destruirán en no mucho tiempo, pero esta experiencia se vive como una fiesta. Se disfruta el momento.

En un pueblo abandonado desde hace años, se reunirán los habitantes de los pueblos cercanos para hacerse la foto, y pegarlas entre todos. Por un momento, el pueblo abandonado vuelve a la vida. En una granja, un hombre solo trabaja con su tractor, su cosechadora, sembradora, 800 Ha. de terreno. Él mismo nos explica que antes para trabajar 200 Ha. hacían falta cuatro hombres. Está contento, le gusta trabajar solo pero reconoce que “nos hemos vuelto más asociales”. Como recuerdo de su paso por allí quedará una foto gigantesca de este hombre solitario en la fachada de su granero. Otros personajes nos acompañarán en este paseo por la vida; pero sobre todo nos acompañará la imaginación, mucha imaginación.

Ángela

Wild Wild Country - El país salvaje salvaje

Dirigida por Chapman y Maclain Way

Netflix. 2017

Una buena muestra de que la realidad supera la ficción es Wild Wild Country serie de 6 capítulos en la que se narran acontecimientos ocurridos cuando la secta dirigida por el gurú Bhagwan Shree Rajneesh (rebautizado luego como OSHO, supongo que para que se olvidara su relación con los terribles sucesos narrados en el documental) se establece en Estados Unidos en el año 1981.
El primer capítulo es un poco pesado, pero sirve para presentar al personaje y explicar la formación de la secta en la India.
BhagwanBhagwan, profesor de filosofía, recorrió la India durante los años 60 dando conferencias en la que criticaba las religiones mayoritarias como el hinduismo, el cristianismo y el islamismo. Preconizaba el amor libre, hablaba de meditación, de espiritualidad y esto atrajo a miles de personas, sobre todo occidentales, cuando en 1974 estableció un asram en Pune.
El enfrentamiento con el gobierno les llevó a plantearse su traslado a Estados Unidos. Es increíble ver a su mano derecha Ma Anand Shīla explicar el proceso hasta su establecimiento en Oregón. Porque a Oregón llegaron en 1981 los  Rajneeshees. Compraron un rancho de más de 200.000 hectáreas en el estado de Wasco y establecieron la comunidad Rajneeshpuram.
Aquí arranca el segundo capítulo de la serie y empieza la acción. Porque hay mucha acción, más que en una película policiaca, con unos personajes que para sí quisiera cualquier director de cine.
En principio hacían lo mismo que en la India. Los seguidores pagaban por su estancia en barracones y por las clases de meditación. Pero pronto los ponen a trabajar. Genial Ma Anand Shīla contando ese momento. Genial para el mal, eso sí ¡Qué cinismo! Tenían miles de personas dispuestas a trabajar gratis, primero 12 y luego 16 horas diarias. Esclavos felices, la perfección para cualquiera que quiera hacerse rico a costa de los demás. Así, en poco tiempo fundaron una ciudad, con barracones para sus seguidores y visitantes; construyeron carreteras, una presa, y hasta un aeródromo. Cultivaban la tierra, criaban ganado, eran autosuficientes.
Antelope, una pequeña ciudad cercana al rancho con unos 50 habitantes, la mayoría jubilados que se habían retirado allí para llevar una vida tranquila, se ve alterada con la llegada masiva de personas vestidas de rojo, el color de la secta, que cantan, bailan, se ríen sin parar y los incomodan con su facilidad para mantener relaciones sexuales en cualquier lugar y momento. Tienen miedo. Cuanto más pequeña es una población, más difícil es que acepten al nuevo, al forastero. Integrarse en una pequeña población es muy difícil. El problema es para el recién llegado.