Ángela

Desde mi guarida

6-11-2020

Pedro Sánchez y su gobierno contra las libertades

Pedro Sánchez tiene prisa. ¿Cuántos Decretos Ley ha firmado desde que llegó al gobierno tras  unas votaciones en las que su partido obtuvo menos votos que nunca en su historia? Ni ellos mismos lo saben. Cada día sacan un nuevo decreto o una nueva normativa, cualquier cosa que nos afecta a todos y que con el coronavirus ni siquiera nos damos cuenta de que con cada nuevo decreto nos van quitando libertades. Les ha venido muy bien el coronavirus a todos los dirigentes, pero a un gobierno totalitario como el que preside Pedro Sánchez, le ha venido de perlas. Por eso tiene tanta prisa. Tiene que aprovechar mientras dure el coronavirus para que no nos demos cuenta de que nuestros derechos como ciudadanos son conculcados cada día.

El Procedimiento de actuación contra la desinformación aprobado el 6 de octubre de 2020 a instancias de Carmen Calvo Vicepresidenta Primera del Gobierno y Ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática (Memoria Democrática, otro Ministerio orwelliano) ha salido publicado en el BOE el 5 de noviembre. Con este Procedimiento el gobierno de Pedro Sánchez pretende acabar con la libertad de expresión y con el derecho a la información de los ciudadanos, con la excusa de acabar con la desinformación. ¿A qué llaman desinformación? A toda información que el gobierno considere que va en contra de sus intereses políticos. 

Comienza el documento diciendo que el “acceso a información veraz y diversa es uno de los pilares que sustentan a las sociedades democráticas”  y que “por este motivo, la libertad de expresión y el derecho a la información se consagran como derechos fundamentales en nuestra Constitución”, para decir a continuación: “sin embargo, estos procesos de participación democrática se ven cada vez más amenazados por la difusión deliberada, a gran escala y sistemática de desinformación, que persiguen influir en la sociedad con fines interesados y espurios”.  Para evitar esa mala influencia, el gobierno de Sánchez se convierte en nuestro perro guardián, ya que considera al ciudadano incapaz de discernir la buena información de la mala. El gobierno es el que decide qué información podemos recibir y cual no.

“Las acciones y procesos recogidos en este procedimiento ayudarán a mejorar y aumentar la transparencia con respecto al origen de la desinformación y a la manera en la que se produce y difunde, además de evaluar su contenido”. O sea, que si una determinada información no les favorece, el Estado se encargará de que no llegue al ciudadano.

“Por otro lado, dichas acciones apoyarán el fomento de la información veraz, completa y oportuna que provenga de fuentes contrastadas de los medios de comunicación y las Administraciones en el marco de la comunicación pública”. La única información “veraz, completa y oportuna” es la que decida el gobierno y los medios de comunicación que le son afines.

Ángela

9-10-2020

Desde mi guarida

Pedro Sánchez contra los madrileños

El gobierno de Pedro Sánchez declara de nuevo el estado de alarma contra Madrid, y sólo contra Madrid. Espero que salgáis a la calle a denunciar el abuso de poder del gobierno contra los madrileños los que hace unos días salisteis a la calle a denunciar al gobierno de la Comunidad por cerrar algunos barrios. ¿Si había agravio comparativo por cerrar algunas zonas de barrios de Madrid y otras no, ahora también existe ese mismo agravio entre unas comunidades y otras, no? Pero no vais a salir, porque sois la voz de vuestro amo. La desgracia de los ciudadanos es que los que pueden, da igual que sean de derechas o de izquierdas, hacen con nosotros lo que les da la gana, aunque sea saltándose las leyes a la torera. Hoy mismo, sin ir más lejos, se han dispuesto los controles de carreteras antes de salir publicado el estado de alarma en el BOE. Eso es ilegal. Una decisión del gobierno de estas características no se puede aplicar hasta que no está publicado en el BOE.

El ataque del gobierno de Pedro Sánchez no es contra el gobierno de la Comunidad de Madrid, es contra los madrileños. Somos los ciudadanos a los que sin previo aviso nos han aplicado un estado de alarma que nos impide la libre circulación. Somos los  madrileños los que sufrimos las consecuencias de los disparates de este gobierno, incapaz de hacer algo por acabar con esta crisis sanitaria y económica. Aunque nos han impuesto el confinamiento más duro y largo de Europa, somos el país con más muertos por número de habitantes; y todavía dicen que lo están haciendo muy bien, y hay gente que se lo cree.

Para tomar una decisión como ésta han esgrimido la situación sanitaria en la que se encuentra la Comunidad por el coronavirus, similar a las de otras comunidades. A día de hoy la incidencia del coronavirus en Madrid se acerca a las 500 y las hospitalizaciones se mantienen estables. Hay comunidades con mayor incidencia pero no se les aplica la misma regla. Madrid es el centro de los ataques de este gobierno dictatorial.

Desde todas las instancias del gobierno se ataca invariablemente a Madrid. Las declaraciones de hoy mismo del ministro con pinta de sepulturero, Salvador Illa, han sido lamentables. Pero no solamente desde el gobierno nacional. El presidente socialista de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page ya dijo que Madrid era una “bomba radiactiva vírica” y que "cientos de miles" de madrileños han llevado "la enfermedad" a Castilla-La Mancha. Teniendo en cuenta que cada día vienen a Madrid miles de ciudadanos desde los pueblos de la comunidad que él preside, y no al contrario, hay que tener muy poca vergüenza para decir algo así.

Ángela

Desde mi guarida

24-9-2020

No tenéis vergüenza

Os habéis tirado a la calle unos cientos porque el gobierno de la Comunidad de Madrid ha tomado la medida de cerrar algunos barrios por el exceso de contagios por coronavirus que se están produciendo en ellos. Estas mismas medidas se han tomado en otras comunidades, pero allí no salís a manifestaros porque son afines a Pedro Sánchez y Cia. El gobierno al que hay que derribar es el de Madrid. Madrid es mucho Madrid y vuestros jefes lo quieren a toda costa. 

Habéis salido con vuestras pancartas, las de siempre, gritando las consignas de siempre, o sea, las que dicen vuestros jefes. ¿Dónde estabais cuando vuestros jefes nos encerraron a todos, no a un barrio ni a dos, ni a una ciudad ni a dos, a toda España? Meses encarcelados y no habéis salido ni uno solo de vosotros a protestar, y cuando alguien lo ha hecho, habéis salido a insultarlos, a increparlos porque no eran de los vuestros. No tenéis vergüenza.

Nos han encerrado durante meses, con un estado de alarma impuesto por el gobierno por el que no hemos podido salir de casa, no del barrio, ¡de nuestra casa! No hemos podido salir a la puerta de la calle. El gobierno convirtió nuestra casa en una cárcel. Millones de personas encerradas, mirando por la ventana las calles vacías, viendo cómo el mundo se venía abajo, sin poder ver a nuestros familiares y amigos; sin poder enterrar a nuestros padres y abuelos; cientos de miles de personas sin trabajo porque las empresas han tenido que cerrar, y no habéis rechistado. Como los que mandan son de los vuestros, a callar. ¡Qué bien mandados sois! ¡Y qué poca vergüenza tenéis!

Cuando el licenciado Simón (que no es doctor, pero es que ni siquiera hizo el MIR, obligatorio para cualquier licenciado en medicina que quiera trabajar en la sanidad pública), dijo que no había que llevar mascarilla, no la llevasteis; cuando dijo que había que llevarla os la pusisteis; cuando dijo que había que llevar guantes, os lo pusisteis; cuando dijo que no había que llevarlos os lo quitasteis. Dijeron que había que saludarse con el codo, y os saludáis con el codo. Ahora vuestros amigos mundialistas dicen que hay que saludarse con la mano en el pecho, a la manera masónica, y lo haréis. Menos mal que no han dicho que hay que saludarse con un pie en la oreja, porque seríais los primeros en hacerlo. Sois muy obedientes. Y no tenéis vergüenza.

Las personas que ahora no van a poder salir de sus barrios han estado meses sin poder salir de su casa, muchos sin poder trabajar, ¿dónde estabais vosotros para gritar que eso era inadmisible? Porque son los mismos barrios y las mismas personas. ¿Ahora es malo y antes era bueno? NO. Antes era malo y ahora también, aunque no tanto; al menos ahora pueden salir de su casa. Antes no salisteis por el mismo motivo que salís ahora: porque lo dicen vuestros jefes. Sois la voz de vuestro amo. Y no tenéis vergüenza.

Ángela

Desde mi guarida

3-9-2020

Profetas del mundialismo. Rockefeller

En abril de 2015, Bill Gates, el nuevo gurú del mundialismo, decía alegremente en una conferencia: “Si algo ha de matar a más de 10 millones de personas en las próximas décadas, probablemente será un virus muy infeccioso más que una guerra. No misiles, sino microbios”. Según él, sería una pandemia que podría dejar hasta 30 millones de muertos en seis meses. Más vale pasarse que no llegar, pensaría el “filántropo”.

Pero no fue el primer profeta del apocalipsis vírico, se le adelantó la Fundación Rockefeller que, en mayo de 2010, publicó el documento Scenarios for the Future of Technologyand International Development (Escenarios para el futuro de la tecnología y el desarrollo internacional) en el que describen la actual pandemia del COVID 19 con todo lujo de detalles, aunque ellos insisten en que no son predicciones “Es importante destacar que los escenarios no son predicciones. Por el contrario, son reflexiones, hipótesis que nos permiten imaginar, y luego ensayar, diferentes estrategias para estar más preparados para el futuro, o más ambiciosamente, cómo dar forma a un futuro mejor”. Hay que decir que si no son predicciones, los de la Fundación Rockefeller, crean unos escenarios tan reales como la vida misma muchos años antes que la vida misma. Vamos, que si no nos fijamos en la fecha, creeríamos a pie juntillas que están hablando del COVID 19, la pandemia de 2020. También queda claro su objetivo: cambiar el mundo que conocemos "dando forma" a un futuro mejor para ellos, claro.

El escenario que plantean es una pandemia por un virus, “una nueva cepa de influenza, originada en gansos salvajes, extremadamente virulenta y mortal que se produce en 2012 y se extiende rápidamente por todo el mundo, infectando a casi el 20 por ciento de la población mundial y matando a 8 millones de personas en sólo siete meses”. Así comienza el relato. Como si estuvieran viendo la pandemia actual con una máquina del tiempo. Eso sí, la tendencia a exagerar es bastante evidente en estos profetas. Hasta el momento hay 822.000 fallecidos, el 10% de la profecía rockefelleriana; como ya hemos visto Bill Gates subió la cifra a 30 millones cinco años después, no va a ser él menos que Rockefeller. Por eso, Pedro Sánchez, que  leyó o le leyeron el informe, va diciendo por ahí que ha salvado 450.000 vidas. Esa es la cantidad de muertos que le tocaba a España si hubieran acertado con las cifras. 

Continúa el relato: “La pandemia también tuvo un efecto mortal en las economías: la movilidad internacional de personas y bienes se detuvo, debilitando industrias como el turismo y rompiendo las cadenas de suministro mundiales. Incluso a nivel local, las tiendas y edificios de oficinas normalmente bulliciosos permanecieron vacíos durante meses, sin empleados ni clientes”. ¿De verdad no es una predicción? Cualquiera lo diría. Y todavía se sorprenden de que haya gente que piense que la pandemia ha sido provocada. Se lo ponen a huevo. 

Formulario de acceso

Introduce tus datos.

Si deseas publicar o hacer comentarios puedes registrarte.

Ensayo

Búsqueda

En línea

Hay 15 invitados y ningún miembro en línea