Ángela

6-3-2020

Barbarie francesa. Las matanzas religiosas

A pesar de las barbaridades cometidas por los franceses, Francia aparece siempre como un país dechado de virtudes. Parece que tiene bula. Debe de tenerla, más bien, si tenemos en cuenta que a lo largo de la historia ha sido visitada 27 veces por los papas; no creo que ningún país se acerque a esa cifra ni de lejos. Por poner un ejemplo cercano, el primer papa que visitó España fue Juan Pablo II a finales del siglo XX,  y posteriormente Benedicto XVI; hace cuatro días, vamos. El jesuita Francisco dice: “Iré (a España) cuando haya paz”. Un papa que ha visitado más de 40 países, Francia por supuesto, pero además países en guerra permanente como Israel y Palestina; una dictadura como Cuba que ha conseguido llevar a la miseria a toda la población, salvo su aparato dirigente; México, un país donde el narcotráfico genera miles de muertos y donde las matanzas de mujeres son continuas; Marruecos, otra dictadura en la que el rey y su séquito viven como dioses y los ciudadanos viven en condiciones lamentables; Emiratos Árabes, una dictadura todavía más férrea en la que los inmigrantes asiáticos sobreviven como esclavos…y ¡dice que no viene a España hasta que no haya paz! Con un par.

El Papado en el transcurso de la historia ha apoyado siempre a Francia, la “fille aînée de l'Église”, la hija primogénita de la Iglesia, ya que la cristianización se inició en el siglo V, con la conversión de Clodoveo, rey de los francos, y se extendió por toda Europa. En el año 800 Carlomagno fue coronado en Roma. Pocos años antes Pipino el Breve, en agradecimiento al papado por haberle consagrado como rey de los francos, derrotó a los longobardos, enfrentados al papa, y le ofreció a éste los territorios conquistados. Con esta “Donación de Pipino” nacen los Estados Pontificios.

Esta estrecha relación se ha mantenido en el tiempo, hasta ahora. Dice François Huguenin, historiador y ensayista francés: “Existe una trama común entre el cristianismo y la fundación de Francia. Es imposible separar los hilos del tapiz sin cortarlo todo. El catolicismo es la matriz de Francia”. Camille Pascal que fue consejero de Sarkozy, en su libro Ainsi, Dieu choisit la France (Así, Dios elegió Francia), señala que “la fe en Dios ha sido, durante cerca de quince siglos, el verdadero motor y la única justificación de los que gobernaban Francia”.

Como ejemplo de esta relación especial nos vamos a detener en dos casos en los que el Papado y Francia se unen para conseguir ambos sus intereses, aún a costa de dejar regueros de sangre.

Los cátaros

La matanza de Béziers, por recordar una de las más famosas, se produjo el 22 de julio de 1209. Entre los siglos X y XII aparece un movimiento religioso que causa furor en el sur de Francia. Los cátaros (en griego, puros) pensaban que la Iglesia de Roma había perdido su verdadera esencia: la sencillez, pobreza y humanismo con la que vivieron los primeros cristianos. No tenían iglesias, creían en la transmigración de las almas y negaban la eficacia de los sacramentos católicos. De su liturgia excluyeron el bautismo, la eucaristía y el matrimonio. Se implantaron en Toulouse, Carcassonne, Béziers et Albi, y se extendieron por el Languedoc y la Provenza llegando a Italia, Alemania y noreste de España. Preocupado por esta expansión y tras varios intentos para conseguir su vuelta a la Iglesia, el papa Inocencio III pidió ayuda a Philippe Auguste, rey de Francia, el cual envió un ejército al mando de Simón de Monfort.

CarcassoneLas tropas del rey de Francia y del Papado entraron en Béziers y mataron a más de 4.000 personas, niños incluidos (algunos elevan la cantidad a más de 10.000). La mitad de la población, la mayoría católicos. Al enviado del Papa, Arnaud Amaury, Abad de Cîteaux, se le atribuye la frase " Tuez-les tous! Dieu reconnaîtra les siens!" (¡Matadlos a todos!¡Dios reconocerá a los suyos!), cuando le preguntan cómo van a reconocer a los cátaros entre todos los ciudadanos. Puede que sea falso, como dicen algunos historiadores, pero el caso es que la disculpa para atacar la ciudad era la negativa del Raymond Roger de Trencavel de entregarles unos doscientos cátaros acogidos en la ciudad. Mataron a los 200 cátaros y a miles de católicos. Esta  alianza del Papado con el rey de Francia fue un triunfo muy importante para los dos. Para el rey de Francia significó el dominio del Languedoc y de Aquitania; y para el papado la consolidación del catolicismo en toda la región.

 

La noche de San Bartolomé

Otra matanza realizada por el rey de Francia con la aquiescencia del papado se produjo la noche del 23 al 24 de agosto de 1572, la noche de San Bartolomé. Entre 1560 y 1570, apenas 10 años, se produjeron varias guerras entre católicos y calvinistas, las llamadas guerras de religión. Con la boda entre Margarita de Valois, católica y LanochedesanBartolomeEnrique de Navarra, hugonote, se pretendía sellar la paz entre católicos y protestantes. Pero Catalina de Médici convenció a su hijo Carlos IX para acabar con la vida de los dirigentes hugonotes que habían asistido a la boda. En la noche del 23 al 24 de agosto de 1572 fueron asesinados unos 3000 protestantes en París; las matanzas continuaron durante días en otras ciudades produciéndose entre 15.000 y 30.000 muertos hasta el 30 de octubre. 

Gregorio XIII, que como los papas anteriores consideraban a Francia su brazo armado contra los herejes, ordenó la celebración en Roma de una fiesta de acción de gracias, por haber salido ilesa la real familia y por la conservación de la religión católica en Francia.

Las guerras entre católicos y calvinistas fueron continuas en Francia desde mediados del siglo XVI . Aunque el enfrentamiento se produce entre estos dos grupos religiosos, en realidad, como todas las guerras es una lucha por el poder. Los señores feudales,se enfrentan al rey porque quieren mantener el poder en sus territorios, y los distintos reyes pretenden gobernar sobre toda Francia. Cada uno recibe sus apoyos, el papado, apoya al rey porque pretende que toda Francia se mantenga en la iglesia católica. También le apoya Felipe II porque no quiere un país vecino protestante. Los señores feudales se apoyan en los protestantes y los protestantes en ellos para conseguir lo mismo. Inglaterra, lógicamente también apoya a los protestantes y por lo tanto a los señores feudales.

Siendo brutales estas matanzas, nada es comparable a la masacre de católicos durante la Revolución Francesa, pero esto lo dejaremos para la próxima semana. Seguiremos con esta serie de barbaries francesas porque parece que lo único que ha hecho en el transcurso de su historia es repartir cultura, y no, ni mucho menos; de otras cosas "ha repartido" lo que no está escrito.

Para saber más:

Les cathares

Cátaros

¿Quiénes eran los cátaros?

La Saint-Barthélemy ensanglante Paris

La noche de San Batolomé

La matanza de San Bartolomé

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