e. e. cummings

(Cambridge, Massachusetts, 14 de octubre de1894 – Madison, New Hampshire, 3 de septiembre de 1962)

Cummings

 

 

 

 

 

 

 

 

Nadie, ni siquiera la lluvia

En algún lugar al que nunca he viajado,
felizmente más allá de toda experiencia,
tus ojos tienen su silencio:
En tu gesto más frágil hay cosas que me encierran
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca.

Con una ligera mirada me liberas.
Aunque me haya cerrado como un puño,
siempre abres, pétalo a pétalo, mi ser,
como la primavera abre con misteriosa destreza su primera rosa.

O si deseas cerrarme, yo y
mi vida nos cerraremos muy hermosa y súbitamente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve cayendo cuidadosamente por doquier.

Ataol Behramoğlu

(Çatalca, Turquía, 1942)

AtaolBehramolu

 

 

 

 

 

 

 

HE APRENDIDO ALGUNAS COSAS

Después de tanto vivir, he aprendido algunas cosas:
que si estás vivo, debes gozar con todas tus fuerzas cada experiencia,
que debe quedar exhausta tu amada de tanto besarla
y que debes caer rendido después de oler cada flor.

Que una persona puede pasarse horas mirando al cielo,
puede pasarse horas mirando a un pájaro, a un niño, al mar.
Que vivir en la tierra es hacerse parte de ella,
es arrancar las raíces que no se quieren separar.

Que si te apegas a algo, no dejes de abrazar con fuerza a un amigo
lucha por lo que crees con cada músculo, tu cuerpo entero, toda tu pasión.
Y si te tiendes por un momento en el calor de una playa,
descansa como descansa la arena, como una hoja o un cantal.

Javier Vicedo Alós

(Castellón, 1985)

JavierVicedo

 

 

 

 

 

 

 

Así el sol
Será que ya no son nuestras las cosas,
o que nunca lo fueron y teníamos
—como quien guarda fe o agua entre las manos—
una forma imprudente de vivir.


Un alfiler de sol puntea cada
milímetro de mundo como si evidenciara
la dimensión exacta de la pérdida.

Ángel Ganivet

(Granada, 13 de diciembre de 1865-Riga, 29 de noviembre de 1898)

AngelGanivet

 

 

 

 

 

 

 

 

Aun, si me fueras fiel...

Aun, si me fueras fiel,
me quedas tú en el mundo, sombra amada.
Muere el amor, mas queda su perfume.
Voló el amor mentido,
más tú me lo recuerdas sin cesar...
La veo día y noche.
En mi espíritu alumbra
el encanto inefable
de su mirada de secretos llena.

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