Ángela

He buscado a Dios en las camas de los hospitales

Krisma Mancía

(San Salvador, El Salvador, 1980)

KrismaMancia

He buscado a Dios en las camas de los hospitales,
en la celda de los locos con flores en la boca,
en mi casa desabrigada,
sin pájaros,
que sólo me sirve para dormir,
en todos los estados del agua,
en los bares que bostezan amaneceres,
en las bolsas de plástico que el viento hace volar hacia los balcones
para besar las antiguas ventanas de un palacio de arena
que nunca tuvo una princesa.
Juro que he buscado a Dios y Dios no tiene dueño, ni vísceras, ni pañuelos.
No viaja en el autobús,
no hace fila en un dormitorio público,
no sabe caer, caer, caer con el cuello fugitivo
en el lodo, en el frío, en la oscuridad.

Ángela

Es bastante difícil encontrar buenas traducciones de poesía húngara; esta traducción recogida de Enfocarte es de Fayad Jamís con modificaciones de Lucas Sarasibar, aunque a mí me gusta más la versión portuguesa de Chico Moreira Guedes. Como siempre, a continuación de la versión en español podéis leer el poema original en húngaro y también lo podéis escuchar recitado en la versión musical del grupo Kex Együttes

Corazón puro

jozsefattila

No tengo ni padre ni madre,
no tengo ni patria ni Dios,
no tengo ni cuna ni sudario,
no tengo ni sombra de amor.
Hace tres días que no como
siquiera un pedazo de pan.
El poder de mis veinte años
se lo venderé al mejor postor.
Y si nadie quiere comprármelo
al diablo se lo ofreceré.
Robaré, puro el corazón,
y, si es preciso, mataré.
Seré atrapado y luego ahorcado.
La santa tierra me cubrirá
y la fatal hierba crecerá
desde mi hermoso y puro corazón.

Ángela

COSAS DE MUJERES

Inmaculada Mengíbar
(Córdoba, España, 1962)

Imengibar

 

 

Pero seamos realistas:
Penélope, cosiéndole,
no es más feliz que yo
ahora mismo rompiéndole
la cremallera.

Ángela

a la hora de poner la mesa, éramos cinco

José Luis Peixoto
(4 de septiembre de 1974, Galveias, Portugal)

joseluispeixoto

a la hora de poner la mesa, éramos cinco:
mi padre, mi madre, mis hermanas
y yo. después, mi hermana mayor
se casó. después, mi hermana pequeña
se casó. después, mi padre murió. hoy,
a la hora de poner la mesa, somos cinco,
menos mi hermana mayor que está
en su casa, menos mi hermana
pequeña que está en su casa, menos mi
padre, menos mi madre viuda. cada uno
de ellos es un lugar vacío en esta mesa en la que
como solo. pero estarán siempre aquí.
a la hora de poner la mesa, seremos siempre cinco.
mientras uno de nosotros esté vivo, seremos
siempre cinco.