Ángela

LOS AMOROSOS

Jaime Sabines

(25 de mar. de 1926 · Tuxtla Gutiérrez, México - 19 de mar. de 1999 · Ciudad de México, México)

JaimeSabines

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.

Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.

Ángela

REDEFINIENDO EL AMOR

CARMEN BULZAN

(13 de junio de 1953, Drobeta Turnu Severin, Rumania)

Carmenbulzan

                                         A Francisco de Quevedo

Eres sueño y ardor,

egoísmo en amor,

eres afán y repaso

orden en caos,

eres dolor y alegría,

presente en lejanía,

eres esperanza y certidumbre,

abismo en cumbre,

eres coraje y piedad,

cálculo en generosidad,

Ángela

El mar y tú

Julia de Burgos

(Carolina, Puerto Rico, en 1914- Nueva York, 1953)

JuliadeBurgos

La carrera del mar sobre mi puerta
es sensación azul entre mis dedos,
y tu salto impetuoso por mi espíritu
es no menos azul, me nace eterno.

Todo el color de aurora despertada
el mar y tú lo nadan a mi encuentro,
y en locura de amarme hasta el naufragio
van rompiendo los puertos y los remos.

¡Si tuviera yo un barco de gaviotas,
para sólo un instante detenerlos,
y gritarle mi voz a que se batan
en un sencillo duelo de misterio!

Ángela

He elegido este poema, como podría haber elegido cualquier otro de Jesús Lizano, como  Las personas curvas que recita el mismo autor

Homenaje a Quevedo

Jesús Lizano

(Barcelona, 23 de febrero de 1931-25 de mayo de 2015)

jesuslizano

 No he de callar por más que con el dedo
-¿ese dedo que apunta y acongoja
y que me tienta y hurga! ¡ah, carne floja-
me atenacen la voz como a Quevedo.

Nadie como él nos descifró el enredo:
que la vida era ciega, sorda y coja
y que otra voz del sueño nos arroja:
la voz del culo que llamamos pedo.

¡Ah, chupado, roedor, prensil, taimado,
oler humano, olfatear divino
-érase un hombre a una nariz pegado

Que dijiste del hombre peregrino
polvo serás mas polvo enamorado
por salvar de la nada su camino