Ángela

Hay algo en el amor

JUAN ANTONIO GONZÁLEZ IGLESIAS
(Salamanca, 1964)

gleziglesias

Hay algo en el amor que pertenece
a este mundo. En los múltiples
instantes en que todo
tiene sentido desde que llegaste,
en toda la materia de pronto convertida
en regalo, pradera que pisamos,
terraza que se asoma o muralla que guarda,
también en la dulzura de los días,
en la rutina humilde de tenerte
a mi lado,
lo noto.
Pero algo en el amor no es de este mundo.
Algo que no es abstracto.

Ángela

Normalemente no hacemos comentarios sobre los poemas, pero en este caso creemos que sí viene bien una explicación. Paul Celan fue condenado por los nazis a trabajos forzados mientras sus padres morían en un campo de concentración. Este poema refleja ese sufrimiento y para su mejor comprensión recomiendo la lectura de este análisis de Santiago Martín Arnedo, que nos propone otra traducción. 

Como siempre tenéis la versión original, en este caso en alemán, a continuación de la versión en español

Todesfuge - Fuga de muerte

Paul Celan

(Chernivtsi, Rumanía, 23 de noviembre de 1920 – París, Francia; 20 de abril de 1970)

 

Traducción de Moisés Perera Lezama

 

PaulCelan

Negra leche del alba la bebemos por la tarde

la bebemos al mediodía y en la mañana la bebemos de noche

bebemos y bebemos

cavamos una tumba en los aires donde no hay opresión

Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe

escribe cuando oscurece a Alemania tu pelo dorado Margarete

escribe eso y sale frente a la casa y brillan las estrellas silba a sus perros

silba a sus judíos caven una tumba en la tierra

nos ordena vamos toquen para el baile

 

Negra leche del alba te bebemos de noche

te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos por la tarde

bebemos y bebemos

Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe

escribe cuando oscurece a Alemania tu pelo dorado Margarete

Tu pelo cenizo Sulamith cavamos una tumba en los aires donde no hay opresión

Ángela

SI TÚ SUPIERAS

DIEGO ÁLVAREZ MIGUEL

(Oviedo, 2 de noviembre de 1990)

diegoalvarezmiguel

Si tú supieras, de verdad, lo que me ofreces
solo torciendo la mirada, apartando
tu pelo negro hacia la izquierda,
dejándome leer –nuevo braille– en tus labios
las palabras que no salen de la boca.
Si tú supieras, Santa mía, lo que ofreces
mientras te abres paso entre la bruma
de la ciudad sin siglo que es Madrid
como hacen los pájaros nocturnos
en este apartado puerto que es mi vida.
Si tú supieras, en serio, lo que ofreces,
entenderías por qué sigo aquí perdido
entre calles que nunca me acogieron
tratando de agarrarme a todo eso
que no sabes que me ofreces
–y me salva–.

Ángela

VIVIR

ANTONIO RIVERO TARAVILLO
(Melilla, 1963)

Taravillo

Si no es bisiesto,
un año se descompone
en trescientas sesenta y cinco zancadillas.
Por el contrario, una vida
se va –se fue– en un suspiro.
Lo que tarda en picar una cobra.
Lo que se toma una bala
en atravesar un naipe que es
en realidad una carta del Tarot.
La vida es haber eludido
tantos traspiés,
resbalar sobre el cartón satinado
y dejar de ser bípedo, un charco
de sangre que se va,
no de semen que viene.
Vivir es ensayar esa caída.