ANTONIO MORENO DEL CAMINO

Un extraterrestre en Barcelona. Informe 7º y último.

Se acabó la broma

El extraterrestre estaba en medio de la nada esperando la llegada de su nave espacial, cuando de repente vio cómo se acercaban a paso muy rápido un grupo de mujeres hablando muy animadamente. De hecho, oyó sus voces antes de verlas aparecer. No entendía lo que decían porque hablaban varias a la vez, sólo frases sueltas.  Los niños de mi Mari van a un colegio de curas. ¿Y eso? Yo que sé… Lo tienes que dejar en adobo…Esa es una imbécil, no sé lo que se cree… cuatro hijos y no se acuerdan nunca de mi cumpleaños… Son todos unos desagradecidos… ¿Y ese, qué hace ahí?, es verdad, qué raro. Vamos a ver, a lo mejor se ha perdido. Yo no voy que me da miedo. ¿Pero qué nos va a hacer si está sólo y somos ocho?
-Buenas tardes, se adelanta el extraterrestre dirigiéndose al grupo de mujeres, todas ellas en chándal y con zapatillas deportivas.
-Hola, buenas tardes, hola. ¡jo, qué guapo! Desde luego. Me suena mucho su cara. Comentaban todas a una.
De repente aparece silenciosamente en el horizonte la nave espacial. El extraterrestre la mira con ojos  extraviados. ¿Qué va a hacer ahora? No pueden descender con todas esas mujeres allí. Las mujeres también la ven. “Es un platillo volante”, “sí, sí, y viene para acá”. “Ya sé quien es. Es George Clooney. Ya decía yo que me sonaba”. “Parece más joven en el cine”. “Es que los pintan mucho”. “A mí me sigue pareciendo guapísimo”.
- ¿Y qué hace usted aquí, Georges Clooney?
- Umm..
- Vaya pregunta, qué va hacer, una película de extraterrestres.
- Sí, eso es.
- ¿Y va a bajar la nave?, porque no se mueve.
- Es que hay algunos problemas técnicos, están esperando a ver si lo solucionan, se anima a decir el extraterrestre.
- ¿Y los demás?
- Se están retrasando. Estoy intentando hablar con ellos.
- No se moleste, aquí no hay cobertura.
- La nave espacial se mueve.


- Sí, parece que sube, ¡y a qué velocidad!
- Por lo que se ve, no van a descender
- Véngase con nosotras, y llama desde casa.
- No, gracias, no se preocupen. Tengo cerca el coche. Me iré al hotel.
- Como quiera, pero estaríamos encantadas si nos acompañara.
- No, muchas gracias.
Tras firmar autógrafos a todas ellas, incluso para sus hijas y sus nietas, echaron a andar las mujeres, sin parar de hablar, hacia un lado y el extraterrestre en sentido contrario y cuando las perdió de vista, intentó conectar con la nave, pero no hubo manera.
Parece que se retrasaba la vuelta. Así es que de nuevo a Barcelona. Y ahí lleva otras dos semanas.
Han pasado tantas cosas en estos días que le sería imposible contarlo todo. Esperaba hacerlo tranquilamente en la nave, pero ahora no le queda más remedio que preparar su informe y enviarlo.
Desde la detención de los Jordis, los acontecimientos se han sucedido vertiginosamente. Se han convocado manifestaciones antiindependentistas con un éxito extraordinario. Han reunido tanta gente o más en unos días que los independentistas después de años de movilizaciones y de dinero gastado en comprar voluntades en los medios de comunicación y en asesores de todo tipo. Los no independentistas no quieren permanecer callados. “Se acabó, no soporto más a estos energúmenos”, le decía un manifestante. Gritos de “Cataluña es España”, se repetían entre cánticos.
El gobierno nacional puso en marcha el 155.El fiscal general ha acusado a Puigdemont y todo su gobierno de sedición, rebelión y malversación de fondos públicos y no ha salido nadie a la calle a defenderlos.
Y aquí viene lo chusco: Puigdemont y varios de sus asesores han salido corriendo y no han parado hasta llegar a Bruselas. “Estos cobardes empujan a la gente a enfrentarse al Estado y a las primeras de cambio salen corriendo”, dice un contertulio en su bar favorito.
Los independentistas se han quedado estupefactos ante la huída del tipo que les ha llevado al desastre, aunque hay quien piensa que es una estrategia perfecta. El gobierno en el exilio, la internacionalización del conflicto, la prensa de todo el mundo pendiente del caso, son frases que ha escuchado en algunos momentos. Pero en las imágenes aparece Puigdemont acompañado de un amigo. “Está más solo que la una” comenta la camarera viendo las imágenes en televisión. Y la juez emitirá una orden de busca y captura con lo que tarde o temprano tendrá que volver, y correrá la misma suerte que los que se han quedado. Ya hay media docena en la cárcel, entre ellos Junqueras, el impulsor con Puigedemont de esta independencia de chiste. Porque todo este proceso es un esperpento. “Han actuado tan alegremente porque pensaban que no les iba a pasar nada. ¿Pero cómo podían pensar que no iba a pasar nada?, ¿algún país del mundo consentiría la independencia a una región simplemente porque los dirigentes digan nos independizamos? Ninguno; de hecho, en cualquier otro país nunca les habrían dejado llegar hasta aquí”, razonaba otro paisano. “Si tomas decisiones tan graves como destruir un país, no puedes pensar que nadie va a responder. No sólo el Estado, la gente también reaccionamos, por eso hemos salido tanta gente a la calle. Yo soy catalán, y somos muchos los que no queremos la independencia. Y no lo vamos a consentir”, añadía.
“Que tipos como estos hayan dirigido una Comunidad tan importante como Cataluña es inconcebible”, decía una mujer que llevaba unos meses en Barcelona. Había ido a trabajar para una empresa que se ha marchado de Cataluña y tiene que cambiar de nuevo de ciudad. “Esto es un desastre”, dice con pena.

El ambiente está caldeado. La mitad de la población frustrada porque ven alejarse su “paraíso catalán”; y la otra mitad, cansada de callar, no quiere dejarse avasallar. Y unos y otros están muy preocupados y asustados. Ya son más de 2000 las empresas que se han ido de Cataluña, y temen por su trabajo. Su vida puede cambiar drásticamente.
Se esperan movilizaciones promovidas por los partidos y asociaciones independentistas, pero por el momento no se ha movido nadie. Algunas caceroladas y poco más. Ya veremos qué pasa.

Y así está la cosa. El extraterrestre ve que esto va para largo, y aunque le gustaría quedarse, no puede esperar más. Ya tiene la vuelta prevista para estos días y espera que esta vez no falle la recogida..
Mientras, envía su último informe.

7º Informe y último de RM1 - 3 de noviembre de 2017
El lío que han montado estos tíos no tiene visos de acabar bien. El gobierno ha convocado elecciones en menos de dos meses y el ambiente está muy enrarecido.
Me da pena redactar mi último informe. Si no fuera por este disparate aquí se está muy bien. He recorrido casi todo el país y es precioso, como conté en anteriores informes. Echaré de menos las gambas de Huelva, el caldero de La Manga, la ternera de Ávila, y no sigo porque si lo pienso mejor no me voy. Y la gente; también  echaré de menos a estos humanos, son muy sociables, aunque cuando se cabrean son temibles.
Venid a recogerme en algún lugar, si es que existe, en el que los médicos no hayan aconsejado a la población que salga a andar por esos campos de Dios.
En  fin, aquí tenéis mi informe.

1-    Los Jordis llevan ya varias semanas en la cárcel y por el momento no van a salir.
2-    Hoy mismo han entrado Junqueras y otros tantos consejeros.
3-    A otra media docena les han dado una semana de plazo, pero parece que seguirán el mismo camino
4-    Puigdemont ha huído a Bruselas.
5-    Ya se ha dictado orden de busca y captura
6-    Incomprensiblemente el gobierno ha convocado elecciones para diciembre.
7-    ERC y la CUP que han declarado la república catalana se presentan a las elecciones “ilegales”.
8-    Se supone que habrá movilizaciones contra las detenciones.
9-    El esperpento sigue.
10-  Yo me voy. 

 

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